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Para empezar a imprimir en 3D hay que entender en que consiste esta tecnología y que proceso hay que seguir. En está publicación ya os definíamos que es, pero ahora queremos ir un poco más allá y detallar el proceso.  En Tangencial explicamos todo este proceso siguiendo la lógica de imprimir en 3D. 

El primer punto del proceso es conseguir un diseño 3D para imprimir, tenemos 3 vías para obtenerlo: 

1. Existe la posibilidad de descargarlo de multitud de repositorios, Thingiverse, Things Creators, YouMagine, Cults 3D, etc. No todos son gratuitos y se pueden encontrar muchos diseños en cada uno, hay que dedicar un poco de tiempo y prestar atención a las licencias con las que se encuentran registrados los diseños para ver que usos se pueden hacer y cuales no.  

2. Diseñarlo en 3D, esto implica aprender a diseñar en 3D pero para depende que tipo de diseños se necesiten no resulta complicado y solo hay que encontrar el programa apropiado y con el que nos vayamos a familiarizar.

3. Escanear en 3D, a día de hoy se pueden adquirir escáneres 3D por un precio no muy elevado o bien fabricarlo adquiriendo kits o imprimiendo las piezas. 

Vemos como el diseño 3D puede ser creado con software, escaneado o bien descargado de un repositorio,  también se puede combinar y conseguir una pieza 100% ajustada a lo que buscamos. 

E El segundo punto es filetear el diseño 3D y ajustar las propiedades correctas para obtener la pieza según la necesitamos. Se pueden ajustar parámetros estéticos y parámetros funcionales dependiendo de las propiedades que necesitamos y la calidad que queremos obtener.

También cambiaran dependiendo de los materiales con los que queramos imprimir, ajustar la temperatura de la cama caliente, el extrusor, velocidades, etc. 

Hay mucha variedad en cuanto al software de fileteado, algunos de los más utilizados son Cura, Slic3r, Repetier, Simplify3D, etc. Cada software muestra un interfaz distinto y varias propiedades y posibilidades.  Algunos de ellos incluyen versiones de iniciación donde la gran cantidad de parámetros se encuentran ocultos, de esta forma resulta más fácil iniciarse. 

Con el software conseguiremos convertir el diseño 3D en una série de códigos (GCODE) que la impresora 3D puede seguir para fabricar el diseño. 

El tercer punto es el de introducir el GCODE en la impresora 3D (por cable, inalambricamente, en una tarjeta SD, etc) y poner en funcionamiento la impresora 3D. Algunos modelos ya se autocalibran pero otros requieren de la supervisión del ojo humano o la calibración para conseguir impresiones en 3D de calidad, bien adheridas a la superficie de impresión y que no suceda nada durante todo el proceso.

En este punto se pueden producir errores, algunos remediables durante el momento de la impresión y otros irremediables, prestando atención al proceso se pueden minimizar riesgos y conseguir que las piezas queden lo mejor posible.

Es cierto que imprimir en 3D resulta un proceso lento y tedioso en algunos momentos, recomendamos paciencia!

El cuarto punto es el de la Post-Impresión, esto incluye pulido de piezas, ensamblaje, quitar estructuras de soporte, etc. 

Dependiendo del diseño, propiedades y cada material, algunas piezas pueden requerir de más post-procesado que otras, se debe disponer de las herramientas básicas para extraer la pieza de la cama de la impresora, quitar soportes y pulir alguna imperfección. 

Una vez finalizado todo el proceso, ya podemos disponer de una pieza impresa en 3D.  Os dejamos con un pequeño resumen de todo. 
Recordad que si tenéis interés en aprender a imprimir en 3D podéis contactarnos y os informaremos sobre los distintos cursos, workshops, formaciones y charlas que damos en Tangencial!

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